viernes, 25 de mayo de 2012
Vida 2.0
No es necesario hacer una descripción de la vida de nadie para saber que la tecnología juega un papel fundamental en nuestro día a día, tanto para desarrollar las tareas más sencillas como para nuestro tiempo de ocio. E incluso en nuestra formación y trabajo, prácticamente todo lleva una pizca de cibernosequé.
Hay quien lo ve negativo, y quien habla incluso de dependencia. Es cierto, hay casos de 'tecnoholismo', pero ese problema viene derivado de no saber cómo interaccionar con una nueva realidad.
En su día se dijo algo parecido de los que tenían acceso a los libros. Y después, cuando llegó el cómic, lo mismo se dijo de los niños. Luego fue la radio, la televisión... Y así hasta hoy en día, con Internet, videojuegos y móviles.
No es una superación de la máquina frente al hombre, es una rendición de este ante sí mismo. Internet ha probado con creces su utilidad, así como los móviles. Por supuesto que tienen su parte negativa, pero es cuestión de adaptación. Nos toca vivir una época demasiado comunicativa, en la que como dicen "nos acerca a los que están lejos y nos aleja de los que están cerca"; pero el problema también viene en nuestra pasión por la inmediatez. Queremos que todo sea en el momento en que lo pensamos; y si algo resulta ser malo, aunque solo sea por un instante, será malo por siempre.
Algo así ocurre con el videojuego. Dada la mala prensa que tiene (adicciones, problemas de personalidad, el tipo de público que lo suele acoger...), está muy mal visto socialmente. ¿Y si lo miramos asépticamente? Pues tenemos una mezcla casi perfecta de poesía, literatura, diseño y música. Un concentrado de arte que, demostrado está, favorece al desarrollo cognitivo de la persona, ampliando su imaginación y su capacidad de razonamiento. Claro que esto no sale en las noticias. Vende muchísimo más hablar de personas cuyas vidas "se han visto destrozadas por la ludopatía digital". Lo que tampoco sale es que estas personas tienen más problemas que el de encender la PS3 o la Wii, que poco o nada tienen que ver con la consola.
También nos quejamos de la multiplicidad de cacharros digitales que hacen prácticamente lo mismo. Tenemos MP4 con cámara, OS, multiconectividad... Y luego tenemos cámaras que hacen exactamente eso. Cambia más o menos el diseño del hardware, pero las funciones son casi las mismas.
Pero es normal. Las funciones de unos dispositivos terminan, no solapando, sino complementando a las de otros. De ahí que tengamos consolas o teléfonos con cámara; reproductores multimedia con conexión a Internet... La clave está en saber utilizar y aprovechar la tecnología, para que esta no te utilice a ti.
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Bueno mal visto... no sé... Pero bueno, yo me quedo con tu última frase ;)
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